jueves, 10 de febrero de 2011

Izquierda Nacional- Abelardo Ramos

Rasputinismo y pequeña burguesía
Autor:Jorge Abelardo Ramos

Tras ser elegido presidente el 11 de marzo de 1973, comicios en los que Juan Domingo Perón había sido proscripto por una ley de Alejandro Lanusse, Héctor J. Cámpora renunció a la presidencia 50 días después. Esta renuncia y la reacción de la clase media peronista es el tema de esta nota de Jorge Abelardo Ramos, publicada en la revista Izquierda Nacional, en agosto de 1973.

La reacción inmediata de los partidos ante la renuncia de Cámpora, fue de una hipócrita perplejidad. El impagable Alfonsín, paradigma del lugar común pequeño burgués, habló de un “golpe de derecha”, lo mismo que el Partido Comunista. En realidad, el equipo de espantajos de la vieja política rechinó los dientes ante la evidencia de que Perón, en definitiva, volvería al gobierno. Sin duda que las intimidades de la renuncia de Cámpora eran inconfesables. Nadie ignora que la camarilla rasputiniana de López Rega, Rucci y Gelbard proyectaba lanzar sobre el gobierno de Cámpora una ofensiva fulminante para exigir su renuncia y obligarlo a abandonar el poder bajo el oprobio y el descrédito. Esta inspiración fue descubierta a tiempo por Cámpora y sus hombres de confianza y les sugirió la idea de ganarles de mano anticipando sus renuncias. (1)
¿Qué los oponía a Cámpora? Naturalmente que no los impulsaba el loable anhelo de restablecer en toda su pureza la “voluntad general” mediante la instalación de Perón en el poder. La hostilidad de los rasputinianos hacia el gobierno del 11 de marzo se fundaba en dos hechos: 1°) el carácter democrático que inesperadamente había adquirido el gabinete anterior y 2°) el velado antagonismo entre Cámpora y Perón, determinado por la naturaleza bicéfala del nuevo poder.
Rápidamente se crearon dos camarillas palaciegas. Los “jóvenes” rodearon a Cámpora y los “rasputinianos” a Perón. En el primer caso, el ministerio de Cámpora representaba de alguna manera el vuelco político de grandes sectores de la pequeña burguesía hacia el peronismo y su presión para que en la nueva etapa del movimiento justicialista en el poder adquiriese los p los perfiles de nacionalismo democrática de que había estado desprovisto en la época anterior. Por esa razón la política exterior y la política interior revistieron el carácter antiimperialista conocido, como lo testimoniaron en otro plano las amnistías, los indultos, la derogación de la legislación represiva y la intervención Puiggrós a la Universidad de Buenos Aires. Sin embargo, el propio Perón sostuvo desde el 25 de mayo, tanto en el gobierno de Cámpora como en el de Lastiri, la línea económica de Gelbard y Gómez Morales.
Al parecer, Cámpora alimentó la esperanza de gobernar los cuatro años mediante el ejercicio de un poder vicario, que recibiría la divina inspiración del patriarca emitida desde su glorioso crepúsculo. Pero el patriarca, por sí, y azuzado por los rasputinianos, ansiaba el gobierno directo y no quería ni oir hablar de atardeceres. Esto, por lo demás, desde el punto de vista de las grandes masas y de la justicia histórica, que supera aunque no excluye la “petite histoire”, significaba llevar hasta su conclusión natural el proceso de representatividad por el cual había luchado el pueblo argentino durante más de tres lustros. El candidato presidencial del FIP, es útil recordarlo, así lo había preconizado antes del 11 de marzo, lo que llenó de confusión a la pequeña burguesía ilustrada, que nunca entiende las cosas simples si se trata de temas fundamentales.
El “gang” rasputiniano representaba sin duda la parálisis, la corrupción y el compromiso con la vencida dictadura, pero de algún modo encarnaba la decadencia del movimiento y esta circunstancia lo vinculaba con el peronismo real, ansioso de gozar de un poder sin nuevos sobresaltos, un peronismo despojado de “epos” y terroristas. Los jóvenes abogados que rodearon a Cámpora, en cambio, pretendían hacer un “gobierno peronista ideal”. El ministro Righi representó las fantasías de la juventud universitaria que se había precipitado hacia el Frejuli hacía pocos meses y de cuya desesperación ante la crisis que castigaba al país había brotado una esperanza quimérica: el oscuro deseo de que el peronismo fuese algo parecido a la revolución mexicana en marcha al socialismo. El general Perón sería una especie de Pancho Villa; Evita, una Rosa Luxemburgo y Cámpora un afable León Trotsky. Pero, ay, si aquí había rasputines, la revolución rusa no aparecía por ninguna parte y aunque se perpetraban mejicaneadas, no había mexicanos revolucionarios. Es cierto que Rucci y sus amigos de la generación del 45 (calibre 45) expresaban un peronismo archicorrompido, pero de todos modos provenían del peronismo. No podía decirse algo parecido de los jóvenes idealistas, hijos de la clase media gorila, que bajo los brutales golpes del cesarismo oligárquico se habían desplazado hacia el movimiento nacional llevando consigo sus propias ilusiones. Pues perseguir la novelería de encontrar el verdadero socialismo en el peronismo sólo podía termionar con el amargo descubrimiento de que Rucci y sus muchachos de gatillo rápido eran la encarnación de la admirable doctrina. La pequeña burguesía no había comprendido la naturaleza social del peronismo cuando lo combatía y tampoco lograba entenderlo al plegarse a él. Sin duda, resultaba más tentador buscar el camino del socialismo a través del nacionalismo burgués en situación inminente de llegar al poder, que hacerlo por medio de la dura lucha de un partido revolucionario. Perón, al regresar 18 años después de su caída, (gracias al Cordobazo) debía poner las cosas en su lugar con la rudeza de su estilo habitual.
Ante este cuadro, numerosos “frejulistas” (o sea, los sectores de la pequeña burguesía que votaron por Cámpora sin convertirse al peronismo) se formularon las siguientes preguntas:
1°) ¿Perón se ha vuelto reaccionario o, en verdad, nunca ha dejado de serlo?
2°) ¿Perón es prisionero de los rasputinianos?
En sus estudios sobre la revolución china, sostenía Trotsky que la burguesía de los países atrasados deriva hacia el campo de la revolución –o de la contrarrevolución- bajo la presión de sus intereses de clase. No puede renunciar a sus enfrentamientos con el imperialismo pues sus intereses le dictan la voluntad de ensanchar el marco de su dominio en el mercado interior, que el imperialismo pugna por ocupar. El contenido social de la política económica del peronismo fue y es el de responder a la burguesía nacional. Al regresar al poder lleva a cabo una política estabilizadora en el orden monetario, que demuestra no sólo hasta qué punto los “burgueses nacionales” del equipo económico detestan a la clase asalariada, sino que también mide su temor a la oligarquía terrateniente y su estupidez profunda. Pues esta política económica conduce a la recesión, remacha el estancamiento y pone en peligro el crédito de que goza el peronismo entre las grandes masas que en otra época se beneficiaron con una política exactamente inversa. Pero de estos hechos a formular la hipótesis, a la que es tan propensa la izquierda cipaya, de que Perón se ha vuelto “reaccionario”, es ignorar los múltiples cambios de frente que la burguesía y los movimientos nacionales realizan en los países semicoloniales en sus relaciones contradictorias con el imperialism o externo y las masas que integran tales movimientos.
Los ataques de Perón a su izquierda juvenil, en segundo lugar, son un reaseguro para que la ideología socialista no gane la conciencia de los obreros y los empuje a considerar objetivos más avanzados que los que Perón desea fijarle a su movimiento. Esto era más fácil de conseguir en tiempos de prosperidad –1945-1955- que en las actuales horas de crisis. Por eso Perón conserva a su lado a Rucci, a Gelbard y a López Rega. Los rasputinianos nada valen por sí mismos, ni han creado cerco alguno alrededor de Perón. Es Perón quien ha construido dicho cerco para establecer los límites de su política. Ha designado a cortesanos sin representatividad para simbolizarla. Si Perón podrá mantener esta conducta o se verá obligado a reemplazarla para no caer con ella, sólo podrán decirlo los acontecimientos.
Por otra parte, los rasputinianos son prisioneros de Perón, ya que si disponen del poder sindical es sólo porque Perón, hasta ahora, no ha creído conveniente intervenirlos y convocar a elecciones libres. En cuanto a Gelbard, debe su presencia en el gobierno a la voluntad de Perón. Nunca la burguesía ha ejercido en nuestro país un poder directo. Únicamente ha encontrado oportunidad para enriquecerse mediante los gobiernos nacionales, en particular durante el régimen peronista. De ahí que la insignificancia política de la burguesía sea completa, tanto ayer cuanto aborrecía al peronismo, como hay, cuando parece haber caído en sus brazos sollozando de amor. Como la estupidez infatuada y el charlatanismo seudo revolucionario han devastado (con la ayuda del stalinismo) la tradición marxista, recordaremos el pensamiento de Engels:“Veo cada vez más claramente que el burgués no se siente dispuesto a tomar el control efectivo; por lo tanto, la forma normal de gobierno es el bonapartismo, a no ser que, como en Inglaterra, una oligarquía pueda tomar a su cargo la tarea de guiar al Estado y la sociedad con arreglo a los intereses burgueses, a cambio de una rica recompensa. Una semi-dictadura, según el modelo bonapartista, conserva los principales intereses de la burguesía, aún en oposición a la burguesía misma, pero no le deja ninguna participación en el control de los asuntos. Por otra parte, la dictadura se ve obligada, en contra de su voluntad, a adoptar los intereses materiales de la burguesía” (2)
Desde su llegada el 20 de junio, todos los discursos de Perón se han dirigido a subrayar tajantemente su total hostilidad a toda concomitancia  con la perspectiva socialista, con la “patria socialista” y con las variantes múltiples del famoso “socialismo nacional”. De este modo, Perón imparte a los jóvenes que deseen seguirlo a partir de ahora, otra clase de “conducción”: y es que una cosa es estar en la oposición y alimentar las esperanzas de todos los flancos, incluso del flanco izquierdo, y otra muy distinta es estar en el poder. Una vez llegado a ese alto lugar, pueden dejarse a un lado las frases de “izquierda”, lo mismo que a aquellos que las sostienen. Asimismo, Perón arrojó sobre los hombros de la juventud peronista la responsabilidad de la masacre de Ezeiza, de la que fue víctima la misma juventud peronista, y exculpó a la banda de Osinde, que practicó dicha masacre escudada en la designación que Perón le había otorgado para custodiar el famoso palco de la inútil espera. En materia de realismo político, Perón no debe haber dejado insatisfecho a ningún viejo peronista. En cuanto a los jóvenes y recientes peronistas, los ha reducido a polvo: ¿Sabrá el jefe justicialista que ha aplastado muy rápidamente al primer apoyo proveniente de clases que si otrora le fueron hostiles, poco podrá esperar ahora de ellas, pues las ha herido no como adversario, sino como jefe? El camino del socialismo no puede hacerse al margen de estas experiencias profundas y vitales. Las “formaciones especiales” que hoy reciben este premio de aquel que las bautizó, también encontrarán razones para meditar en esta “derrota en la victoria”.
 
 
 

miércoles, 26 de enero de 2011

Tosco


Lindo tema de Jauria la nueva banda de Ciro Pertusi.

Disciplina y Libertad



Adherirse a un movimiento quiere decir asumir una parte de la responsabilidad de los acontecimientos que se preparan, convertirse en artífices directos de esos acontecimientos mismos. Un joven que se inscribe en el movimiento socialista juvenil realiza un acto de independencia y de liberación. Disciplinarse es hacerse independiente y libre. El agua es agua pura y libre cuando fluye entre las dos orillas de un arroyo o de un río, no cuando está caóticamente dispersa por el suelo ni cuando se difunde enrarecida por la atmósfera. Así, el que no sigue una disciplina política es materia en estado gaseoso o ensuciada por elementos extraños: por tanto, inútil y dañosa. La disciplina política hace que precipiten esas impurezas y da al espíritu su metal mejor, una finalidad a la vida, sin la cual no valdría la pena vivirla. Todo joven proletario que sienta lo que pesa el fardo de su esclavitud de clase debe realizar el acto inicial de su liberación, inscribiéndose en la agrupación juvenil socialista que esté más cerca de su casa. 
Gramsci 1917 

sábado, 15 de enero de 2011

Sobre la izquierda y el Progresismo (1)

Sandra Russo - gran periodista y escritora- critico a la "izquierda" por el supuesto silencio de la izquierda ante el descubrimiento del trabajo esclavo por parte de la multinacional Nidera en San Pedro. Aqui va un gran aporte del equipo del CEICS que estan haciendo un profundo y silencioso trabajo  de investigacion y cuestiones estructurales de la Argentina y que aporta junto a la nota de Verbitsky en Pagina 12complementan el panorama de la explotacion de los trabajadores y la complicidad de la burocracia sindical.




No son esclavos, sino obreros empujados a aceptar la explotación por el hambre y la miseria, y no por formas de coacción extraeconómica como ocurría en el esclavismo o en la servidumbre.
 
El reciente descubrimiento de 69 obreros santiagueños que trabajaban en terribles condiciones para la empresa Nidera en una localidad de San Pedro, ha abierto el debate. Estos trabajadores se empleaban en el desflore de maíz, actividad que tradicionalmente recluta fuerza de trabajo entre los desocupados de Santiago del Estero y la emplea en condiciones de extrema explotación capitalista. Las mismas son, como han ilustrado algunos medios, deplorables. Sin embargo, ni Nidera, ni la actividad del desflore de maíz constituyen una excepción. La misma realidad se repite en otros lugares del país donde los santiagueños realizan tareas rurales, como, por ejemplo, en la cosecha del arándano. Carentes de fuentes de empleo en su provincia de origen, los obreros santiagueños se ven obligados a migrar a otras zonas del país para proveerse un ingreso. El desflorado, hoy la principal actividad dentro de su circuito migratorio, consiste en quitarle la flor a la planta de maíz, para evitar que se contamine. Se realiza antes de la cosecha, entre los meses de octubre y marzo, y requiere gran cantidad de mano de obra. El objetivo es la producción de semillas híbridas, que se destinan, mayoritariamente, a la exportación. La producción de semillas híbridas es una actividad relativamente nueva, que se halla en ascenso desde la década de 1980 y que recibió un nuevo impulso con el auge de los biocombustibles. A comienzos de la década de 1990 existían unas 30 empresas de mejoramiento genético (criaderos) y unas 500 multiplicadoras de variedades (semilleros), con un predominio, en ambos casos, de las empresas transnacionales.
El desflore de maíz comienza en octubre en el norte de Santiago del Estero, Catamarca y Salta, donde se extiende hasta noviembre. Sólo en la zona de Santiago y Catamarca pueden emplearse hasta 3000 personas, según Manpower, una compañía de trabajo eventual. Desde mediados de diciembre y fines de marzo la tarea se traslada a la provincia de Buenos Aires (Pergamino, Rojas, Junín, Venado Tuerto, San Nicolás), sur de Santa Fe y Córdoba (Villa María principalmente). En la zona núcleo llegan a emplearse 5000 personas, también según datos de la empresa contratista mencionada, casi todos migrantes santiagueños.
Manpower es una de las principales empresas que se encarga de reclutar trabajadores para la actividad. Tiene oficinas en Santiago del Estero, y desde allí se pone en contacto con los cabecillas, quienes se encargan de juntar a los peones golondrina, y con el capataz general, quien coordina las cuadrillas. Cada cabecilla recluta 15 personas, por lo tanto, considerando al cabecilla y al cocinero, se arman cuadrillas de 17 personas. El capataz general tiene a su cargo 15 cuadrillas. Los trabajadores son trasladados en micros, previo chequeo médico, y acampan en la zona hasta que termina el desflore que, según el lugar, dura entre 20 y 30 días. Cuando la actividad termina en una zona regresan a la ciudad de origen y permanecen allí hasta que son llamados para trasladarse a otra de las provincias del circuito.
Los obreros del desflore cumplen jornadas de entre 10 y 12 horas y prácticamente no cuentan con días de descanso. Las empresas a veces les conceden los domingos, pero por lo general los trabajan, al igual que los feriados. Los días de lluvia también son laborables si la actividad lo requiere. Por otro lado, dadas las elevadas temperaturas a las que se ven sometidos y a la carencia de agua fresca, muchas veces sufren desmayos en medio del campo. Asimismo, el trabajo excesivo ha causado, en más de una oportunidad, la muerte de obreros por paro cardíaco. Los obreros también nos han referido el caso de trabajadores que fallecieron al ser interceptados por rayos, cuando eran obligados a trabajar bajo la lluvia. Las picaduras de víboras y los cortes en los ojos con las mismas hojas del maíz debido a que carecen de zapatos apropiados y antiparras para protegerse son accidentes comunes.
En algunas zonas, como en la provincia de Córdoba, cuentan con casillas fijas, pero lo habitual son los campamentos con casillas rodantes para 18 personas. El capataz general es el único que tiene la suya propia. No cuentan con electricidad ni baños. Mientras dura la actividad deben permanecer en el campamento, no tienen permitido salir siquiera cuando ha terminado la jornada. En cuanto al salario, los trabajadores terminan percibiendo menos de lo que las empresas dicen que les van a pagar. Cobran entre 55 y 60 pesos diarios. Asimismo, la paga final resulta inferior a lo pautado ya que muchas veces les descuentan lo que consumen en la proveeduría del lugar. Por otro lado, los obreros resultan estafados en cuanto a la cobertura de salud, pues les exigen haber trabajado tres meses seguidos en la actividad para poder hacer uso de la obra social. Así, aun si las empresas pagaran por ese beneficio, los trabajadores no podrían utilizarlo, pues nunca se los emplea el tiempo mínimo necesario. Sin embargo, como en el caso de Nidera, la empresa les descuenta igual. Aun cuando la ley se cumple, el obrero se encuentra desprotegido. Lo mismo ocurre con la jornada laboral: el nuevo Estatuto del Trabajador Rural, sancionado el año pasado, habilita que la jornada de trabajo se extienda “según la naturaleza de la explotación y los usos y costumbres”. El mismo estatuto habilita también otras divergencias con las pautas generales que rigen la Ley de Contrato de Trabajo. De esta manera, también en el plano legal, los obreros rurales son hoy obreros de segunda, con derechos devaluados.
¿De qué van a vivir los santiagueños que fueron enviados de regreso a su provincia? En ausencia de un verdadero subsidio al desempleo que les garantice su subsistencia, seguramente ya se encuentran en busca de un nuevo empleador que difícilmente les provea mejores condiciones de remuneración. No son esclavos, sino obreros empujados a aceptar la explotación por el hambre y la miseria, y no por formas de coacción extraeconómica como ocurría durante el esclavismo o la servidumbre. Por ello, una solución parcial a sus problemas estaría dada por el mejoramiento de sus condiciones de trabajo y no tanto por el cercenamiento de sus fuentes de empleo. Para ello, resulta indispensable, por un lado, el control de las empresas semilleras que, por su grado de concentración, es sencillo de efectivizar; por otro, la revisión completa de la ley que reglamenta su actividad. <

jueves, 13 de enero de 2011

Tarde de vacaciones

Yo ordenaba las cosas, Leo pintaba, y el vecino mientras terminaba el revoque del balcon escuchaba a todo vapor a los muchachos de arriba. Tarde perfecta (?)

Facebook no es Militancia

Esto es lo que dice Artemio Lopez - entre muchas cosas mas- acerca de la militancia en Internet. Como diria Nicoloide - que después tiro el enlace de la radio que se armo- "revolucionario de Wikipedia"


El consultor cuestiona la política 2.0, dice que las encuestas son una “construcción”, prefiere TN a 6, 7, 8 y pronostica que Cristina gana en primera vuelta
Si le dan a elegir entre “6, 7, 8” y cualquier programa político de TN, el sociólogo y encuestador Artemio López prefiere que lo inviten al canal de noticias de Clarín. Es que el creador del blog Ramble Tamble, el más influyente de la blogósfera politizada, en especial la que simpatiza con el peronismo kirchnerista, prioriza “hablar en lugares en los que no todos piensan igual que uno”. Y si bien le reconoce méritos a “6, 7, 8”, López elige el debate en la mismísima trinchera del enemigo comunicacional del oficialismo. Expansivo, charlatán y peronista, boquense y tomador de mates con edulcorante, el más carismático de los encuestadores políticos predice que Cristina Fernández será reelecta sin necesidad de balotaje, asegura que la militancia virtual es una mera ilusión y que el progresismo porteño “ya fue”. Admite, además, con vocación desmitificadora y sonrisa pícara instalada, que las encuestas políticas “son una construcción”.  

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miércoles, 12 de enero de 2011

Ultimo numero de Sudestada


Revista de cabecera, me la recomendo un amigazo de la vida y compa de lucha- con nombre de Subcomandante-. A leerla... pero mejor hay que comprarla. Y nada de I Pad ni esas boludeces

Formarse para transformar, transformar para formarse


En las ultimas décadas del siglo pasado, la tecnocracia - el gobierno de los técnicos o del saber técnico, neutral por sobre la orientación política de los actos de gobierno- ha estado en duda, como discurso hegemonico.Su supuesto saber infalible estaba centrado en sus objetivos politicos: apoyar la concentracion de la riqueza, redoblando la ofensiva del capital sobre el trabajo. Su neutralidad declarada no era otra cosa la coartada para cometer el asesinato sobre la clase trabajadora. Hoy en día, el norte de la sociedad retorno a la esfera de la  política. Mas alla de las apreciaciones que cada uno tenga sobre el proceso iniciado en la Argentina desde el 2003, cabe decir que por lo menos el discurso único tecnocratico ya no esta en boga y hace agua por muchos lados. Últimamente se esta dando un interesante debate al interior del administracion publica a nivel nacional, que bien lo refleja esta nota, por la llegada de mucha militancia -especialmente de La Campora- a alto niveles de la gestión del gobierno nacional. Yo por lo tanto tengo una postura bastante sencilla: la política decide y el técnico ejecuta. Es decir que en los mandos altos de la estructura estatal, dígase ministerios, secretarias, debe haber políticos y los "técnicos" corrigen. Pero eso no implica la obligacion de la militancia que ocupa diferentes responsabilidades en la estructura estatal, como parte de su ethos de transformación. Garcia Linera - vicepresidente de Bolivia- dice que la nueva generacion de universitarios bolivianos- que quizás acceden a la universidad por primera vez- se están formando,  para ser los cuadros técnicos-políticos de la transformacion que lleva adelante Evo Morales. Creo que hay figuras históricas que encarnan eso- como el capo que figura en la foto de arriba- que fue  unos de los intelectuales y políticos mas brillantes  de la clase trabajadora- y deben ser un ejemplo a seguir  para la nueva militancia. 

lunes, 10 de enero de 2011

Martires de Trelew- Hermosa Cancion

En defensa de la Revolucion (Parte II)

Dice Fidel:

Revolución es sentido del momento histórico;
es cambiar todo lo que debe ser cambiado;
es igualdad y libertad plenas; es ser tratado
y tratar a los demás como seres humanos;
es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros
propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas
dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;
es defender valores en los que se cree
al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés,
altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar
con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás
ni violar principios éticos; es convicción profunda
de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar
la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad,
es independencia, es luchar por nuestros sueños
de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base
de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro
internacionalismo.

En defensa de la Revolucion Cubana (Parte 1)

El otro dia andaba por el oeste, queriendo comprar unas de esas cajas azules archivadoras y me encontre con una discusion sobre Cuba.
Resulta que esta un loco que esta en contra y que le dice al pibe de la libreria, siempre me corres con el tema de la educacion y la salud, pero decime en Cuba donde hay un gordo porque gente desnutrida hay, a lo que el pibe le dice Pablo Milanes  y ahi ya la discusion se fue a la mierda al diablo. Desde aca y pensandolo casi nada, sentimos que la revolucion cubana es una esperanza para la humanidad, porque establecio, con sus idas y vueltas, un conjunto de valores distintos de los del capitalismo reinante. Tambien con solo ver como se desarrollo mucho mas que paises similares en recursos naturales, territorio -cerca de Cuba esta Haiti no se olviden- sino como pudo ayudar a los demas paises practicando el internacionalismo, a su vez que su huella ecologica- es decir la relacion del hombre con su consumo- es una esperanza para la humanidad. Segun la WTF si adoptaramos el modelo de consumo que plantea occidente como unico posible, los paises pobres con un capitalismo en desarrollo- China e India como casos paradigmaticos- necesitariamos dos planetas tierra para solventar los recursos necesarios. Si adoptamos el modelo de desarrollo cubano que combina buena salud, alta esperanza de vida y bajo nivel de contaminacion del medio ambiente, se podria seguir desarrollando la humanidad sin suicidarse. Seguramente como dice Natanson  en esta nota hay problemas que resolver -y ya el propio Fidel dio la carta abierta para poder discutir muchos cambios en estructura economica- que ya se estan discutiendo en la sociedad cubana, eso no esta en duda. Pero tambien es cierto que lo que la revolucion significa es esto otro: solidaridad, igualdad, internacionalismo, . En definitiva,  sin la revolucion cubana como utopia realizable, muchos de nosotros no hubiesemos intentados transformar la realidad en lo que vivimos.